3 minutos para entenderlo
Una licitación completa, desde la entrega del expediente hasta la memoria técnica: encuadre, análisis, estrategia, redacción y revisión.
Cómo trabaja TITAN
TITAN no produce párrafos plausibles: sigue el mismo proceso que un equipo de preventa exigente, sobre la totalidad de su expediente.
Etapa 1
TITAN lee cada documento del pliego: reglamento, especificaciones, plantillas de respuesta, anexos. Nada se muestrea, nada se hojea.
Etapa 2
Cada requisito se extrae, numera y traza antes de comenzar el análisis estratégico. La memoria final se verifica requisito por requisito.
Etapa 3
Criterios de puntuación, simulación de la fórmula de precio, ángulo ganador: TITAN objetiva la decisión de presentarse y su posicionamiento.
Etapa 4
TITAN redacta cada sección de la memoria técnica a partir de su expediente y de sus aportaciones, en una arquitectura coherente con los requisitos, el contexto y el estado del arte.
Etapa 5
TITAN revisa su propio trabajo, identifica los puntos críticos y le plantea las preguntas que fiabilizan la respuesta antes de la entrega.
Sus referencias, sus decisiones técnicas, su conocimiento del cliente: TITAN se los pide en el momento adecuado en lugar de inventarlos. Le apoya y le desafía, pero el expediente es suyo.
En cada etapa, usted valida. El resultado es una memoria que suena a usted, producida en una fracción del tiempo habitual.
Lo que realmente cambia
Una IA generalista muestrea el expediente y rellena los huecos: así es como una memoria acaba citando un juicio que no existe. TITAN lo lee todo y traza cada afirmación hasta su fuente.
Las herramientas del mercado formatean respuestas. TITAN empieza por la estrategia: decisión de presentarse, criterios, precio, ángulo. La pluma viene después, al servicio del ángulo.
TITAN trabaja para sus equipos, en su espacio. Sus expedientes no entrenan ningún modelo y jamás sirven a un competidor.
¿Curioso por la arquitectura que lo hace posible? Lea cómo piensa TITAN.